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Nuestro top 4 de documentales del reciente In-Edit Festival

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Por Guiomar Fernández

Un año más acudimos a la cita ineludible del otoño que es para nosotros In-Edit Festival. El certamen celebró del 26 de octubre al 5 de noviembre en Barcelona su XXI edición.

Estos han sido los documentales premiados:

Mejor documental musical internacional: Peter Doherty: Stranger In My Own Skin, de Katia De Vidas.
Mención especial: Music For Black Pigeons, de Andreas Koefoed i Jørgen Leth.
Mejor documental musical nacional: Revolutionary Quartet: l’enigma Gerhard, de Xavier Bosch i Josep Badell.
Mención especial: Riqueni, de Paco Bech.
Mejor cortometraje documental musical nacional: Dol i fa sol, de Maria Besora i Pep Garrido.
Premio del Público Razzmatazz: Sempre Dharma, de Aleix Barba Perarnau.

Con el espectacular cartel de esta edición, no es de extrañar que hubiera varios sold-outs. Entre las más destacadas proyecciones, destacaban las protagonizadas por Syd Barret, The Zombies, Willy DeVille, Cyndi Lauper, Subotnik, J Dilla, Marc Bolan, C Tangana, Pete Doherty, el colectivo Hipgnosis y muchos más.

A continuación, nuestro TOP 4 de este año, sobre The Birthday Party, Earth, David Johansen y Fatboy Slim:

Teníamos muchas ganas de ver Mutiny in Heaven: The Birthday Party, de Ian White. Y las expectativas se cumplieron con creces. Unos jovencísimos Nick Cave y Mick Harvey, junto a sus compañeros Rowland S. Howard, Phill Calvert y Tracy Pew, eran una pandilla de inadaptados que trasladaron toda su rabia al escenario, despuntando rápidamente en su oriunda Australia. «La primera fila no es para los debiluchos», decía Nick Cave en uno de los shows de la banda. Razón no le faltaba. Sus directos eran explosivos y caóticos. Con fragmentos de entrevistas de los protagonistas, White construye un relato repleto de momentos irrepetibles. En Londres no acababan de cuajar y terminaron en Berlín. No sin antes liarla en sus giras por Estados Unidos o Europa. Droga, mucha droga, rivalidades y mil y un desencuentros son explicados con todo detalle, incluyendo unas animaciones muy logradas.

La razón por la que Even Hell Has Its Heroes. The Music of Earth está en este top, además de porque nos encanta la banda, es por el elegante enfoque con el que el director, Clyde Petersen, encadena los testimonios de todos los músicos que en algún momento han pasado por la formación. Las grabaciones de diferentes emplazamientos del estado de Washington, como Olympia, Seattle o Aberdeen, el aspecto 1.33:1 del encuadre y la textura analógica de las imágenes trasladan al espectador al epicentro de la escena en la que surgió Earth en los primeros años 90. Dylan Carson ha estado respaldado de gran talento durante todos estos años. Hablan no solo los músicos, sino también los técnicos de sonido o discográficas que trabajaron con él. El fantasma de Kurt Cobain, amigo de Carson, está latente. El duelo por su pérdida y la historia difundida en su momento por algunos medios de que fue Dylan quien le consiguió el arma homicida, pesan como losas, como también su intermitente adicción a la heroína. Otro detalle interesante son las diferentes formas de rodar a los músicos que intervienen. Se presentan con sus instrumentos como una alegoría, o bien aparecen en su entorno cotidiano. Lo bueno es que el periplo de la banda todavía hoy continúa.