Crónica
Gran edición de OMBRA Festival en Paral·lel 62 y Poble Espanyol
Texto y fotos
Crónica por Guiomar Fernández
Fotografía: Guiomar Fernández
OMBRA Festival se celebró del 25 al 27 de noviembre en Barcelona. De nuevo, el evento congregó a un nutrido grupo de artistas representantes del darkwave, EBM, cold wave y los sonidos industriales en la sala Paral·lel 62 el viernes, y en Poble Espanyol (Salas Upload e Input) el sábado y domingo.
Como ya adelantamos en nuestro anterior post, debido a inconvenientes de última hora ajenos a la organización, el recinto se tuvo que trasladar a las mencionadas ubicaciones. Una pena, pues la nave Utopia
126 es un recinto ideal para este tipo de evento. La buena noticia fue que la organización salvó los muebles a última hora (se había llegado incluso a temer por su celebración) y el lineup no se vio afectado por el cambio, con lo que los fieles seguidores del festival se dieron un buen festín de conciertos.
Lo mejor del viernes: Buzz Kull, Ambassade y Xeno & Outlander
Este OMBRA tuvo otro protagonista inesperado: los retrasos. Los artistas actuaron el viernes una media de 30 minutos tarde sobre el horario programado. Incidencias aparte, una cosa está clara, la calidad del cartel siempre deja buen sabor de boca. OMBRA suele combinar artistas míticos con bandas quizá menos conocidas, pero no por ello menos talentosas, así como nuevos nombres a tener muy en cuenta.
Entre lo más destacado del viernes se encuentra Buzz Kull. El artista australiano Marc Dwyer lleva 10 años dando guerra de la buena con su apabullante directo y trallazos que transitan por el EBM y el darkwave, aderezados con melodías de ultratumba. El clímax llegó con Into the Void, tema de su aclamado LP debut Chroma (2017, Burning Rose).
Ambassade
Una de las bandas más esperadas fue Ambassade, especialmente tras su caída del cartel el año pasado. El trío ambientó Paral·lel 62 con un concierto que empezó muy experimental. Lástima que el micro del vocalista no tuviera el volumen adecuado. Los holandeses mezclan a la perfección el kraut con los sintetizadores y una oscura puesta en escena. Un cuidado setlist hizo el resto.
Xeno & Oaklander
Cambiando el registro hacia el french disco, nos encontramos con Xeno & Oaklander. Procedentes de Brooklyn, Ella, Liz Wendelbo, es medio francesa, medio noruega, y su compañero, Sean McBride, norteamericano. Ambos forman un dúo interesantísimo que reivindica la nostalgia ochentera. Liz canta en francés y añade a la actuación coloristas bailes con movimientos robóticos y estética vintage. Su trabajo más reciente, Vi/deo, al abrigo del sello Dais Records, bien merece una escucha. En Paral·lel 62 dieron buena cuenta de él y de otros temazos ya clásicos de trabajos anteriores, como Insomnia, Sets & Lights o la gran Sheen.
Agent Side Grinder
Agent Side Grinder revolucionaron la sala de forma especial. Su vocalista, Emanuel Åström, en la banda desde 2017, no pudo estar más entregado. Sus continuas interacciones con el público elevaron la temperatura. Adrenalina pura.
El viernes dio mucho de sí. El cartel era largo y plagado de maravillas: Martial Canterel (mitad de Xeno & Oaklander), La Unión Metalúrgica o INDUSTRA, con sus estrambóticos outfits, son solo algunos de ellos.
Lo mejor del sábado: Days of Sorrow y Rober Görl
Para la segunda jornada, OMBRA trasladó su arsenal a Poble Espanyol, donde las Salas Upload e Input añadieron un toque diferente al recinto. Durante dos días, legiones de fans vestidos de negro se mezclaron con los turistas que habitualmente pueblan este pintoresco lugar.
Upload es una sala muy auténtica y que casa perfectamente con el estilo de OMBRA. El problema es que se quedó algo pequeña para el número de asistentes. Pero esto no enturbió el espectáculo que se pudo ver allí. El sábado fue sin duda el día de Days of Sorrow. La banda, formada a inicios de los ochenta en Alemania, ofreció un recital energético. Su líder, William Lennox, fue el responsable de encender la mecha que incendió el local. Beben del post-punk más clásico, desde Joy Division a Siouxie and The Banshees. Destilaron un ambiente retro muy apetecible. Lennox no paró de hacer referencia a los ochenta, con mención especial a su etapa dorada con el EP Remembering the Days, y su himno Wild World. El presente de Days of Sorrow está a la altura de sus inicios, tal como demuestran en sus recientes trabajos.
Days of Sorrow
Robert Görl era uno de los cabezas de cartel. Acompañado de una teclista que se ocupó además de los coros y demás efectos electrónicos, Görl desgranó un repertorio plagado de canciones de DAF. El cantante se presentó recordándonos que la última vez que nos visitó fue con Gabi Delgado, recientemente fallecido. Fue en OMBRA en 2019. En aquella ocasión pusieron patas arriba Razzmatazz. Se echó de menos a Gabi esta vez. La puesta en escena cambia radicalmente sin él, tornándose más sobria y algo desangelada. Robert permaneció estático, delante de un atril, mientras que Gabi recorría el escenario de lado a lado constantemente. La esencia, eso sí, permanece viva y sirve de homenaje a su compañero.
Twilight Ritual
En Upload se pudo ver también a Bestial Mouths, el proyecto de la enigmática Lynette Cerezo, a Zarkoff o a los belgas Twilight Ritual. Input, por su parte, se convirtió en el bastión de los decibelios con actuaciones de JakoJako, E.S.P. o el gran DJ Daniel Miller, entre muchos otros. Además, la fiesta continuó en Razzmatazz hasta altas horas, con nombres como Max Durante o Elmer Davy.
Lo mejor del domingo: Curses, Skelesys y Crash Course in Science
El argentino Skelesys, que figuraba en el cartel del sábado, actuó finalmente el domingo, lo cual alteró un poco los horarios. Su propuesta vincula guitarra y música electrónica, post-punk y synth pop. Una fórmula ganadora que se metió al público en el bolsillo. Forma parte de la escena alternativa de Berlín y es colega de Curses, a quien no dudó en llamar al escenario para interpretar con él un tema.
Skelesys
Curses
Luca Venezia, más conocido como Curses, ha visitado Barcelona en varias ocasiones, la última vez en julio, precisamente también en Poble Espanyol. El neoyorquino afincado en Berlín es una pieza clave del dark italo-disco. En su formato live, con guitarra y a dúo con otro músico al bajo y batería eléctrica, es cuando Luca se luce en su máxima expresión. Se mueve como pez en el agua alternando guitarra y sintetizadores. No faltaron sus temazos Surrender, Puttanesca o Crucify. Hasta hubo tiempo para la preciosa canción Gina Lollobrigida para la que contó con la colaboración de la vocalista Cici. Su excepcional último trabajo, Incarnadini es muy recomendable. Este LP, por cierto, le ha llevado de vuelta al sello Dischi Autunno, de Jennifer Cardini.
Crash Course in Science no necesitan presentación. La banda de Filadelfia formada por Dale Feliciello, Mallory Yago y Michael Zodorozny era de lo más esperado y cumplió con creces. También merecen mención L.F.T. y 80% Baul, el proyecto de Raúl Páez, cantante de Los Yolos. Este artista es la prueba viviente de que la esencia más trash de los 80 continúa germinando.
Una vez más, OMBRA cumplió expectativas. Además de los muchos artistas que nos brindó este año, volvimos a contar con las instalaciones visuales de Javier Ripoll, televisiones analógicas dispuestas en forma de cruz que añaden ese toque vintage tan auténtico y ya marca de la casa.
