Crónica
Crónica de Kurt Vile & The Violators + Mick Turner en Apolo
Texto y fotos
Crónica por Guiomar Fernández
Fotografía: Guiomar Fernández
El final del verano y los primeros coletazos del otoño llegan repletos de conciertos de calidad para alegrarnos la depresión postvacacional. Comenzamos el nuevo curso con grandes citas. Pero fue ya en el ocaso de agosto cuando tuvimos la oportunidad de dejarnos envolver por la magia de uno de esos nombres marcados en negrita en nuestras agendas. Teníamos ganas de ver a Kurt Vile y sus Violators. Primavera Sound organizó el evento que fue inaugurado por Mick Turner. Ejerciendo de telonero, el australiano Turner, muy bien acompañado en el escenario, presentó su último trabajo Don’t Tell The Driver (Drag City, 2013).
Animada actuación en la que perdimos la cuenta de los CD’s y demás merchandising que regaló al público. Entretenido y eficiente, el guitarrista de la banda Dirty Three tiene pegada también en solitario. Los años de carrera que atesora se notan. Estamos ante un colaborador habitual de nombres como Cat Power o Nick Cave. Ya en los 80 formó parte también de la banda de post-punk The Moodists. Con semejante currículum estaba claro que colmaría nuestras expectativas.
Entre humo misterioso salió a escena el peculiar Kurt Vile. El de Philadelphia es un genio escondido detrás de una melena. Al frente de su banda en directo, The Violators, no tardó en captar todas las miradas. El joven artista tiene material de sobra para engatusar al oyente. Su reciente trabajo Wakin On A Pretty Day (Matador, 2013) es una apuesta segura. Abrió el recital con la canción que da nombre al álbum. Le siguieron, entre otros cortes, Girl Called Alex, Too Hard o KV Crimes, elegida por Spin Magazine como una de las 40 mejores canciones de 2013.
Y es que el álbum fue muy bien recibido en su momento por la crítica especializada. Buen representante de la nueva ola de indie rock norteamericano, su prolífica carrera destaca también por ser miembro de la banda The War On Drugs en sus primeros años.
Con movimientos de vaivén nervioso entre canción y canción, al tiempo que cambiaba de guitarras, Vile fue interpretando otros grandes temas de discos anteriores (por algo cuenta con 5 largos en solitario). Cayeron Runner Ups o una de mis favoritas, Jesus Fever, de Smoke Ring For My Halo (Matador, 2011). El momento estelar llegó cuando Mike Turner se subió al escenario para unirse a Vile en Hunchback. Esta pieza proviene del mismo álbum (Childish Prodigy – Matador, 2009) que las también interpretadas Train y Dead Alive.
Rock atmosférico del que disfrutamos hacia el final de la noche. Tocados íbamos a quedar con la maravillosa Feel My Pain, de su más reciente repertorio. Esta fue solo una de las múltiples propuestas que con todo su arsenal podría haber ofrecido el artista. Sin duda merece la pena volver a verlo cuando se presente la ocasión.
Galería
Fotos de Guiomar Fernández
